Ego en microcentro

Tersos y frágiles maniquíes hechos de carne de cerdo, asoman sus caras por sobre adornadas telas superpuestas, cubren el cemento bajo sus pies como una alfombra de raíces de mandrágora, ignoran su propia existencia como cerillas, y obran por copia e inercia como hormigas modelo, cruzándose sin reparo, diferenciándose no realmente, mientras mi ego se pasea por microcentro.